domingo, 3 de mayo de 2020

Novena. Día cuarto.¡Oh regalado discípulo!





Novena del Glorioso Apóstol y Evangelista San Juan.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

  
ACTO DE CONTRICIÓN
Dulcísimo Jesús mío, por ser tan bueno como sois, me pesa en el alma de haberos ofendido, y propongo con vuestra divina gracia nunca más pecar, prefiriendo antes perder mil vidas que tuviera, que cometer un solo pecado. Amén.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Omnipotente Señor, que sin dejar la diestra de tu eterno Padre, bajaste de los Cielos a la tierra, y tomando carne mortal en el vientre de María, te apropiaste nuestras miserias, sin menoscabo de tu infinita majestad, y fundaste la Santa Iglesia sobre el fundamento de los Profetas y Apóstoles, para que sirviese de redil al pueblo cristiano, que debía congregarse en ella de todas las naciones del mundo, yo te suplico por los infinitos méritos de tu Pasión Sacrosanta, por los de tu Sacratísima Madre María, y por los de los Santos Apóstoles, primeras columnas de la militante Iglesia, y fieles mensajeros de tu sagrada doctrina, finalmente, por los de todos los Santos y Santas de la Corte celestial, que defiendas a esta misma Iglesia de todas las borrascas con que sus enemigos la combaten, alejes de ella toda iniquidad, des celo a sus Pastores, y luz sobrenatural, para mantener la pureza de la fe y la integridad de las costumbres. 

También te pido por la prosperidad de todos los reinos católicos, y señaladamente el de España, por la salud de nuestros católicos reyes, por el buen orden de los pueblos y familias, por la paz y concordia de los príncipes cristianos, y por la extirpación de todas las herejías en el mundo, para que en él sea reverenciado y adorado solamente tu santo y terrible nombre. 

Y para apoyar mi confianza, yo te presento los grandes merecimientos de tu más querido discípulo, el Apóstol y Evangelista San Juan, por cuya intercesión espero conseguir lo que en esta santa novena pido y suplico, si ha de ser para mayor honra tuya y bien de mi alma. Amén.
  
Se reza un Padre nuestro, un Ave María, y un Gloria Patri.

(Se cantan la Virtudes compuestas por Cayo Ael Cuesta hacia el año 1900).





Se reza un Padre nuestro, un Ave María, y un Gloria Patri.




Se reza un Padre nuestro, un Ave María, y un Gloria Patri.




Después, haciendo una breve pausa, cada uno pedirá a Dios por la intercesión del Santo Evangelista aquello que más necesite, y es el fin de hacer la novena, advirtiendo que los bienes espirituales se piden absolutamente, y los temporales bajo la condición de si convienen.

   
DÍA CUARTO


Oh regalado discípulo de mi Señor Jesucristo, que lograste aquel favor tan grande, que no alcanzó a otro alguno de los nacidos, como fue que el soberano Redentor (aun en medio de tantos tormentos como padecía) cuidase tanto de ti, en atención a tu virginidad y pureza, que estando al pie de la cruz te dio por madre a su misma Santísima Madre, señalándote por hijo de tan soberana Reina, y por hermano suyo, para que hicieses sus veces, y suplieses su ausencia sirviendo de alivio y consuelo a tan sola, dolorida y afligida Señora, y fueses su fidelísimo Capellán y Custodio mientras estuviese en este mundo. Suplícote por aquel amor con que la Reina del mundo te amó, y por aquel con que tú la serviste, reverenciaste y veneraste, trayéndola siempre en tu compañía, me alcances de su divina Majestad una devoción grande, tierna y fervorosa con la Santísima Virgen María, a fin de que conservándome en toda pureza pueda alistarme en el número de sus hijos. Amén.
   
GOZOS DEL SANTO EVANGELISTA SAN JUAN
  
Discípulo el más amado
Juan, del Divino Maestro,
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
¡Oh qué singulares dones!
¡Oh qué sublimes dulzuras!
¡Oh qué caricias tan puras!
¡Oh qué inmensas perfecciones!
Cuando en la cena te pones
Contra el pecho de tu amado.
Te hacemos Etc.
    
Cristo de la cruz pendiente,
Cerca ya de la agonía,
Hijo te hace de María,
Y a esta Señora, clemente
Madre tuya: reverente
La admites regocijado.
Te hacemos Etc.
    
Qué bien que verificaste
Lo que al Señor ofreciste,
Cuando su cáliz bebiste,
Y al pie de la cruz te hallaste.
Todo a pechos te le echaste
Mirando al crucificado.

Te hacemos Etc..

Te hacemos Etc.
    

    
Antífona: Veis aquí a mi querido niño, a quien yo escogí, y sobre el que puse mi Espíritu.
℣. San Juan bienaventurado mucho debe ser honrado.
℟. Porque en la cena del Señor sobre su pecho fue recostado.

 
ORACIÓN

Oh Dios, que miras que por todas partes nos cercan nuestros males: concédenos propicio que seamos defendidos de ellos por la intercesión de San Juan, tu Apóstol y Evangelista. Por los méritos de nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo
, y del Espíritu Santo. Amén.



Frey Julián Antonio de Alique y Esteban. Año 1803.




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